Ubicado a solo 2,8 km del Palacio de Dolmabahce, el Ortakoy Aysem Sultan Hotel en Estambul ofrece 8 habitaciones con aire acondicionado, vistas al jardín y estacionamiento privado. El hotel dispone de un salón compartido y una terraza ideales para relajarse. Además, cuenta con conexión WiFi gratuita en todas sus instalaciones.
Se encuentra a 4,6 km de la Torre del Reloj de Dolmabahce y a 5,4 km del Centro de Congresos de Estambul. El Aeropuerto de Estambul está a 39 km y se ofrece un servicio de traslado al aeropuerto con costo adicional.
Cada habitación incluye armario, minibar, caja fuerte, TV pantalla plana con canales por satélite o cable, teléfono y hervidor eléctrico o cafetera. Los baños privados cuentan con ducha, secador de pelo y zapatillas. Los suelos son de madera o parquet para crear un ambiente cálido. Se proporcionan ropa blanca para mayor comodidad.
Entre los servicios disponibles están room service, lavandería con equipo para planchar y acceso a secadora, además hay espacio para guardar equipaje. La propiedad ofrece una cocina compartida junto a máquinas expendedoras de bebidas. En el restaurante se pueden pedir comidas especiales según dieta así como opciones aptas para niños. La recepción facilita cambio de moneda y reserva traslados al aeropuerto.
Hospédate con nosotros y disfruta de una experiencia de reserva superior en sleephotelsistanbul.com, donde tu satisfacción es nuestra prioridad.
Habitaciones: 8Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Ortakoy Aysem Sultan Hotel
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
Recepción muy amable y el check-in fue rápido y sin complicaciones. El apartamento tenía dos habitaciones, un aseo, un baño y una pequeña cocina, todo estaba limpio y cómodo, con estancias cálidas. La ubicación resultó excelente, cerca del barrio de Ortakoy, supermercado BIM, casas de cambio, restaurantes, cafeterías y paradas de barco y autobús a solo 2-3 minutos andando. El parking de pago quedaba justo calle abajo. El hotel estaba en una zona elevada con vistas bonitas al mar bajando la cuesta, aunque subir pedía buenas piernas.








