Ubicado a solo 500 metros del Gran Bazar, Mangana Konak Hotel ofrece 17 suites espaciosas en el corazón histórico de Sultanahmet, Estambul. Esta casa de huéspedes tradicional de estilo otomano presenta alojamientos modernos con cocina americana y vistas impresionantes al Bósforo y a la Mezquita Azul.
A poca distancia a pie se encuentran la emblemática Mezquita Azul y Santa Sofía. La propiedad también facilita el acceso a otros lugares destacados como las Islas Príncipe, visibles desde su terraza en la azotea.
Las suites disponen de camas queen o king size y baños privados equipados con artículos de aseo gratuitos. Cada habitación cuenta con televisión de pantalla plana con canales satelitales, paredes insonorizadas para mayor confort, menaje de cocina para uso propio, aire acondicionado en las áreas comunes y suelos de madera o parquet. Las vistas varían entre ciudad, jardín, mar o parcial al Bósforo. Algunas habitaciones ofrecen balcones o terrazas exteriores conectadas directamente.
Mangana Konak Hotel garantiza comodidad gracias al Wi-Fi gratuito disponible en todo el establecimiento incluyendo zonas comunes, aparcamiento gratuito dentro del recinto, servicio de conserjería, traslado al aeropuerto, así como opciones sin contacto para el registro entrada y salida. Entre sus comodidades adicionales destacan detectores de humo por seguridad, ascensores que comunican todos los pisos donde se ubican las habitaciones, accesibilidad en áreas públicas, zona exterior para fumadores y una agradable terraza soleada ideal para relajarse mientras se disfrutan vistas panorámicas.
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Nos recibieron de manera muy amable y pudimos hacer el check-in temprano después de nuestro vuelo, además nos dieron una habitación increíble con terraza mirando al Bósforo. El lugar se sentía sencillo y muy acogedor, súper cerca de los principales lugares turísticos, así que podíamos volver fácilmente para descansar, y nos ayudaron con el traslado al aeropuerto y con recomendaciones para cenar. Desayunar en la terraza junto al mar hizo que pareciera que estábamos en casa de la tía de un amigo que tenía una habitación libre.







