Fanus Suites Karaköy, ubicado en el centro de Estambul, ofrece una terraza, un restaurante y un bar. Se encuentra a menos de 1 km del Mercado de las Especias. Este hotel dispone de tres habitaciones con vistas al mar o al jardín y ofrece WiFi gratuito junto con servicio de traslado al aeropuerto por un costo adicional.
La propiedad está situada a 2.3 km de la Cisterna Basílica, a 2.6 km del Palacio Topkapi y a 2.9 km de la Plaza Taksim. Entre los puntos de interés cercanos se encuentran la Torre Galata, la Columna de Constantino y la Mezquita Suleymaniye. El Aeropuerto de Estambul queda a 37 km.
Cada habitación climatizada cuenta con televisión satelital pantalla plana, caja fuerte y baño privado equipado con ducha o bañera, secador de cabello y artículos de aseo gratuitos. Las habitaciones disponen también de tetera/cafetera y frigorífico, algunas ofrecen paredes insonorizadas para mayor confort.
Entre los servicios disponibles están el servicio opcional de limpieza diaria así como opciones para tintorería y lavandería. El hotel incluye una cafetería donde se sirven copas para quienes cenan en el establecimiento. La conexión WiFi gratuita abarca todas las áreas del hotel mientras que no se especifica información sobre estacionamiento. Además, es posible reservar masajes corporales completos o tratamientos para manos y pies en recepción, las habitaciones cuentan con mosquiteros para mayor comodidad durante la estancia.
Te invitamos a visitar nuestras instalaciones, un lugar donde la hospitalidad se encuentra con la comodidad.
Habitaciones: 3Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Fanus Suites Karaköy
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
La ubicación resultó inmejorable, a solo dos minutos de la estación de tranvía Karakoy, con acceso fácil tanto a la Mezquita Azul como a Santa Sofía caminando o en tranvía. El edificio de tres plantas contaba con un restaurante en la planta baja que ofrecía desayunos bastante buenos, mientras que las habitaciones en los pisos superiores tenían camas cómodas, aire acondicionado y baños limpios. Desde las ventanas se podían ver vistas al Bósforo entre los árboles y escenas claras de la calle. El personal mostró siempre mucha amabilidad y cortesía durante toda la estancia. Cerca había aparcamiento disponible, aunque por el día solía estar ocupado por trabajadores del mercado cercano.







