El Grand Kavi Hotel de 3 estrellas en Estambul ofrece 28 habitaciones con aire acondicionado y vistas a la ciudad y al mar, ubicado a solo 1,3 km de la Mezquita Azul. Algunas habitaciones cuentan con terrazas desde donde se puede disfrutar del paisaje marítimo, lo que aporta un ambiente único a la propiedad.
La ubicación es ideal, cercana a importantes lugares como la Cisterna Basílica, la Columna de Constantino y Santa Sofía. El aeropuerto internacional Sabiha Gökçen se encuentra a 39 km y el hotel dispone de servicio de traslado al aeropuerto con costo adicional.
Las habitaciones están equipadas con televisores planos con canales vía satélite y paredes insonorizadas para garantizar un descanso tranquilo. Cada unidad tiene baño privado con ducha, zapatillas, artículos de tocador gratuitos y secador de pelo. Además incluyen minibar, armario, escritorio, hervidor eléctrico y caja fuerte para mayor seguridad. También ofrecen almohadas plumón e hipoalergénicas junto con percheros para secar ropa.
Todas las mañanas se sirve desayuno buffet que incluye opciones continentales y americanas. El Wi-Fi gratuito está disponible en todas las áreas del hotel incluyendo el salón compartido donde los huéspedes pueden relajarse frente al televisor o visitar la tienda ubicada en el vestíbulo. La recepción funciona las 24 horas ofreciendo atención multilingüe en árabe, azerí, inglés y persa, además cuenta con acceso mediante tarjetas magnéticas. Entre las instalaciones destacan un ascensor para mayor comodidad y detectores de humo distribuidos por todo el edificio para asegurar la seguridad de los visitantes.
Consigue precios sin competencia al reservar con nosotros en sleephotelsistanbul.com y prepárate para unas vacaciones inolvidables.
Habitaciones: 28Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Grand Kavi Hotel
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
El alojamiento ofrecía un ambiente pequeño e íntimo, con una ubicación inmejorable cerca de las principales atracciones turísticas y del centro de la ciudad. El personal de recepción, especialmente Ismail y Sezgin Cankaya, brindaba un servicio excepcional y siempre estaba dispuesto a ayudar durante toda la estancia. Las habitaciones se mantenían limpias, modernas y cómodas, con limpieza diaria garantizada. El desayuno resultaba delicioso y algunas estancias contaban con una decoración muy cuidada junto a vistas impresionantes. Además, el hotel quedaba muy cerca de la parada del autobús Havaist que conecta con el aeropuerto, lo que facilitaba mucho los desplazamientos.








