Este alojamiento de lujo se encuentra en un edificio neoclásico de tres plantas y ofrece una experiencia cinco estrellas en el Four Seasons Hotel Istanbul at Sultanahmet, situado en el casco antiguo de Estambul, a solo 350 metros del icónico Palacio Topkapi. La propiedad dispone de 63 habitaciones decoradas con obras originales turcas y alfombras tejidas a mano, con vistas a jardines frondosos y al patio interior.
Ubicado a poca distancia a pie de los principales monumentos, también está cerca del aeropuerto Ataturk (19 km) y del aeropuerto de Estambul (53 km). Su ubicación céntrica permite acceder fácilmente a varios sitios históricos mientras se disfruta de un ambiente tranquilo gracias al cuidado jardín interior.
Las habitaciones cuentan con techos altos y ventanas con marcos de madera que se abren hacia el jardín o la calle. Cada estancia ofrece máquina de espresso, televisión pantalla plana con reproductores CD y DVD, baños revestidos en mármol con bañeras profundas o duchas tipo walk-in, batas, zapatillas y caja fuerte para objetos personales. Además incluyen escritorios, zonas para sentarse con sofás y adaptadores eléctricos junto a la cama. También hay instalaciones para lavandería como secadoras.
Los huéspedes disponen de conexión WiFi gratuita en toda la propiedad así como aparcamiento privado. El hotel proporciona servicios de concierge junto con opciones rápidas para el check-in y check-out. Entre las instalaciones wellness destacan un spa que ofrece masajes, saunas y un gimnasio equipado con máquinas para hacer ejercicio. Para comer está disponible Seasons Restaurant dentro de un pabellón acristalado que sirve desde desayunos hasta cenas además del brunch dominical, por su parte A’YA Lounge en la azotea ofrece bebidas acompañadas por aperitivos salados.
Confirma tu estancia planificando con sleephotelsistanbul.com, donde encontrarás las mejores opciones de alojamiento.
Habitaciones: 63Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Four Seasons Hotel Istanbul at Sultanahmet
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
La ubicación del hotel fue inmejorable, muy cerca de lugares emblemáticos como la Mezquita Azul y Santa Sofía. El personal destacó por su amabilidad y disposición para ayudar en todo momento. Las habitaciones eran amplias y el restaurante ofrecía una comida deliciosa que complementó la estancia. Entre las instalaciones, llamó la atención un bar en la azotea con vistas espectaculares, ideal para disfrutar del atardecer acompañado de buena música. Además, desde este tranquilo refugio en el centro histórico se podía acceder fácilmente a servicios adicionales en el Bósforo mediante barco.



