El Faros Hotel Old City - Categoría Especial, de cuatro estrellas, se encuentra en el distrito Sultanahmet de Estambul. Dispone de habitaciones luminosas con vistas a Santa Sofía y al estrecho del Bósforo. Está ubicado en una esquina animada, a solo 150 metros de la parada del tranvía.
La propiedad está a cinco minutos a pie del tradicional Gran Bazar y aproximadamente a 800 metros de la estación Sirkeci Marmaray. El aeropuerto de Estambul se sitúa a unos 44 km. En los alrededores hay una gran variedad de restaurantes, bares y tiendas de recuerdos.
Las habitaciones cuentan con aire acondicionado, suelos de baldosa o mármol y vistas panorámicas al ciudad. Cada alojamiento incluye cafetera y tetera, minibar, televisión satelital con canales por cable y acceso gratuito a WiFi. Los baños están equipados con modernas cabinas de ducha o bañeras spa en las suites, además disponen de artículos de aseo gratuitos, zapatillas y secador de pelo. También ofrecen plancha con tabla para planchar, espacio para escritorio, armario o ropero y caja fuerte para uso personal.
Entre los servicios destacan el desayuno buffet diario servido en el comedor así como opciones room service. En la planta baja se encuentra el Central Pub Restaurant que ofrece cocina turca en su terraza y atiende bebidas las 24 horas del día. El hotel dispone además WiFi gratis en todas las zonas comunes incluyendo el salón donde los huéspedes pueden relajarse. Todas las plantas son accesibles mediante ascensor mientras que traslados al aeropuerto están disponibles por un coste adicional.
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La ubicación del hotel fue inmejorable, a solo unos minutos de la Plaza Sultanahmet y de lugares emblemáticos como Santa Sofía y la Mezquita Azul. El desayuno ofreció opciones calientes junto con una variedad de quesos, embutidos, panes, pasteles y pequeños vasitos de pudín de chocolate. El personal brindó ayuda útil con tarjetas de transporte, mapas y organizó paseos en barco por el Bósforo. Las habitaciones resultaron cómodas y contaron con buena presión en el agua del baño. Aunque se estaban realizando reformas, estas no afectaron para nada la tranquilidad durante la estancia.