Con vistas al Mar de Mármara y situado a solo 350 metros de la icónica Torre de Gálata, Ali Pasha Apartment es un aparthotel en Estambul que ofrece seis habitaciones decoradas de forma única. Ubicado en un edificio histórico restaurado junto a una antigua iglesia crimea, este alojamiento se distingue por sus paredes con patrones hechos a mano y suelos de parquet.
La animada calle Istiklal queda a apenas 200 metros, mientras que las estaciones Şişhane del metro y Tophane del tranvía están aproximadamente a 400 metros, facilitando el acceso a la Península Histórica. Los huéspedes pueden explorar numerosas galerías, tiendas, cafeterías y restaurantes cercanos que enriquecen este barrio histórico. El servicio de traslado al aeropuerto está disponible por un coste adicional.
Cada apartamento climatizado dispone de Smart TV con canales satelitales y servicios de streaming, minibar, escritorio para trabajar, calefacción, armario o espacio para guardar ropa y paredes insonorizadas. Las cocinas americanas completamente equipadas cuentan con placas eléctricas y todos los utensilios necesarios para cocinar. Algunas unidades ofrecen balcones o terrazas con vistas destacadas al mar o a la histórica iglesia cercana. Los baños incluyen ducha y secador de pelo.
El Wi-Fi gratuito está disponible en todo el establecimiento para garantizar una conexión sin interrupciones. La recepción ofrece procedimientos sin contacto para llegada y salida además de opciones de pago sin efectivo. Los huéspedes pueden relajarse en las terrazas exteriores o en amplias zonas comunes amuebladas con asientos cómodos como sofás. También disponen dentro del alojamiento de cafetera, tetera y botellas de agua gratuitas.
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El apartamento, situado en pleno centro, ofrecía un espacio cómodo y con una decoración muy cuidada. La terraza tenía unas vistas impresionantes, ideales para tomar el café por la mañana o relajarse al caer la noche. La cercanía al transporte público y a lugares como la Torre de Gálata facilitaba mucho las excursiones por la ciudad. El anfitrión fue amable y gestionó un check-in temprano que permitió descansar bien tras llegar. Además, había una botella de agua fría esperándote en la nevera, un detalle muy agradable después del viaje.









